viernes, 21 de diciembre de 2012

SECUESTRADA


-Ni te mu… mu… ¡muevas!- dijo histéricamente una voz infantil- Estás atada… y eres mi rehén.
Violet recordó su nombre, y olvidaba su tiempo como infantería. La obligaron a trabajar como soldado especializada en exterminio. El pequeño niño secuestrador, tenía el cuchillo que reventó el microchip. Él no contaba con que esos soldados tenían una armadura especial que aumentaba su fuerza gracias a un modelo antiguo de armadura, mejorado por los científicos de ahora. Y ella, con un pequeño movimiento, desintegró la cuerda por la presión que ejercía.
-¿Qué coño ha pasado?
La cara del niño se tiño de blanco muerto- ¡No me toques! ¡No!
Y empezó a correr, como si no pudiera pensar en el tiempo que le quedaría de carrera hasta el día que consiguiera superar ése trauma.
Y Violet advirtió la sangre que pintaba la casa de un granate oscuro.
Quería recordar… pero no tenía acceso a ésa memoria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.