Hacía días que la muchacha seguía sin saber nada sobre ella
misma. Solo obedecía órdenes de un micro-chip insertado en una ranura externa
que, según supuso, se encontraba 5 centímetros por encima de la grieta del
hueso occipital.
#gire a la derecha; golpee la puerta; si no abren,
derríbela#
Antes de preguntarse siquiera si era ella quien pensaba
aquello, ya había derribado la puerta.
#busque al sujeto AF324C50; deténgalo; si opone resistencia,
dáñelo; si aún herido opone más resistencia, termínelo#
Violet aún no sabía su nombre; ella se conocía como VK325.
Gritos invadían su cabeza: estaba descargando su fusil
contra un hombre con una gran cicatriz en la cara, que invadía su ojo izquierdo
desde la base de la mejilla, hasta la coronilla. Un niño menudo se arrimó a
Violet con un cuchillo medio oxidad y mellado en la mano.
-No oponga resistencia; le llevaré ante Justicia.
Violet no le prestó mucha atención, no era su objetivo
principal.
Y el niño se subió a la espalda de Violet, dando un certero
golpe seco con la punta del cuchillo de óxido en el microchip. Y saltaron
chispas; Y sangre: Violet perdió la consciencia, y acabó la munición ante el
sujeto, que tiznó con sus entrañas el hogar. El niño cayó de culo al suelo; y
la mujer, cayó golpeándose por encima de la nuca con el mango del desastroso
cuchillo.
Y todo se volvió negro para ella.
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