“Vamos, lo estás haciendo bien” susurró su voz, desde otra
mente.
“Pero… no entiendo… que estoy haciendo?” Dijo Christopher,
desde la ignorancia.
“Verás, tienes que resignarte a lo que voy a decir: tu no
existes”
“Pero… por qué? Yo si existo… soy… yo, de acuerdo?”
“Qué tontería, Christopher; tú eres parte de mi… aceptalo”
“No… no puede ser… dejame…”
“¿Que te deje? Eres tú, quien invade mi personalidad, quien
inunda mis actos, quien deja de insuflar hechizos, quien hace que retroceda
toda mi vida, para dejar de ser quien debería ser hoy, y ser otra persona del
pasado…”
“No… no quiero escuchar, tu estas muerto”
“Aceptalo, quien está muerto, eres tu… tu ya no existes, ya
no eres yo”
“Pero… no mas… me resistiré…”
“Tienes que abandonar, Christopher. Renunciaste a ese nombre
hace mucho tiempo… Tienes que volver al tiempo de dónde vienes.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario