“Vermillion es un
hechizo básico de combate, Luzy, pero es bastante útil” recordó Christopher.
“Es como… cuando un gas muy caliente toca una piel congelada” le dijo una voz
de adolescente. “Estúdialo, será útil”.
Christopher gritaba Vermillion, y por todo el habitáculo, un
gas muy condensado, proveniente de su palma, empezó a carcomer a los andrajosos
perros, tostándolos demasiado, y haciéndolos arder.
Christopher no entendía que estaba haciendo… pero por el
momento funcionaba.
Y funcionaba bien… demasiado bien.
Y el gas empezó a desbaratarse.
Huyendo hacia la pared.
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