martes, 27 de noviembre de 2012

PASTEL Y TÉ


Fauno, al escuchar que había vuelto Luzbel, y que iban a hacer una reunión, no se detuvo a pensar, y empezó a preparar un pastel. Se paró en una de las paredes de adobe, y puso la mano, de donde brotó una especie de trigo, el cual tenía el grano tan grueso como su puño: un puño de unos siete centímetros, perteneciente a un chavalín de quince años, que lucía los granitos típicos de la edad. Después de haber hecho lo mismo que el trigo con una fresa que lucía grande como su cabeza, hizo crecer unas judías y unas patatas, los cuales, metió en una desvencijada bolsa de tela.
Y Fauno, marchó hacia el sector C de Migraña 157, bajo un fino y bubónico manto que cubriría su identidad de curiosos desconocidos.
Una vez que llegó allí, penetró el umbral que separaba los suburbios de la metrópolis, con la tienda de canjes, donde rellenó la trastienda con las judías y patatas.
Saliendo de la tienda, palpó la bolsa, donde ahora reposaban un par de huevos y un botellín medio vacío de leche tibia.
Y Fauno sonrió, dando pequeños brincos al caminar y darse cuenta que comerían dulce hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.